El estado post-lluvia me deprime: bancarme la ropa húmeda, una hora en el banco -del 889 al número 951-, un taxista bruto y fan de Abba, mechas afro, baldosas sueltas (torcidas de pie, pie hasta la astenósfera), gente histérica evitando mojarse -es agua, no ácido sulfúrico-, tránsito deseperado, choques entre fiat 147 en frente de concesionarias Audi, típicas "en 5 cerramos" vendedoras.. retrógradas!, gays que te miran el pelo y se frustran..
Y lo peor de todo: mañana es el cumpleaños de mi mamá y todavía no sé qué comprarle!! GRACIAS SANTA ROSA POR ESTA LLUVIA HERMOSA QUE ME QUEMA LAS NEURONAS