insultaría. sin tan sólo no fuese de Gimnasia, mi habitual insensibilidad e insensatez tomaría mi cuerpo e insultaría. no necesito romper nada, no necesito siquiera hablar.
estar, vivir, sentir, a veces significa mucho más que las palabras. no sirve de nada ponerse un título, pintarse una camiseta y desgarrar la esperanza de otros. y hoy aprendí eso. a pesar de que me fui repleta de lágrimas en los bolsillos, también me fui llena de miradas, de voces, de color. de unidad, de tener el valor de aceptar y seguir adelante: "es hora de rearmar el ejército y volver a luchar, que esto no es ningún final", pensé.
lobo, tu grandeza ignora las etiquetas.