Observaciones positivas sobre irse a vivir solo:
1) Tomarse el tiempo del mundo en la bañera a altas horas de la noche, leyendo sin parar y disfrutando de la irresponsabilidad del correr de los minutos.
2) Comer a la hora en la que me chifle el bonete, sentada, parada, dada vuelta o acostada.
3) Ir a donde quiero, con quien quiero y a la hora que quiero sin que nadie me infle las tetas o se ande preocupando en el mejor de los sentidos.
4) No recibir crítica alguna de mi ruido, emisión auditiva o como miércoles le quieran poner a mi música.
5) Poder hablar cuan fuerte quiera sin que nadie tenga que escuchar o entender nada.
6) Vivir en el despelote contínuo, sin que nadie me persiga. El orden algún día viene y SOLO por rotunda necesidad.